Personas con síndrome de Down en entornos multisensoriales SHX: Aprendo a mi manera

Todas las personas seguimos la misma jerarquía de desarrollo en la adquisición de aprendizajes, en el caso de las personas con síndrome de Down con ciertas características específicas. Su ritmo de aprendizaje y adquisición de competencias suele ser de forma más lenta, aunque las etapas evolutivas se produzcan en la misma sucesión.

En un entorno multisensorial se pueden adaptar las actividades y contenidos a cada usuario
En un entorno multisensorial se pueden adaptar las actividades y contenidos a cada usuario

Por ello es imprescindible adaptar las actividades, contenidos y competencias necesarias para llevarlas a cabo, a la etapa en la que se encuentra cada persona, introduciendo paulatinamente cambios de forma lenta y organizada.

Contar con herramientas como el sistema SHX, nos permite editar contenidos fácilmente modificables, regulando y controlando en cada momento los estímulos que ofrecemos.

Así, en una actividad para la estimulación de la causa-efecto en la que queremos estimular la atención selectiva, podemos comenzar simplemente utilizando un botón SHX para cambiar todo el color de la sala (iluminación general, tubo, fibra, proyección con un objeto relacionado, audio con el nombre del color…).

Después de varias repeticiones con este feedback tan potente, podemos ir retirando ciertos apoyos de esa escena (que sólo se iluminen algunos), e ir dirigiendo la atención sólo a un dispositivo, por ejemplo, el tubo de burbujas. Si continuamos progresando con la actividad, podremos realizar la estimulación de causa-efecto tan sólo con el tubo y el botón, lo que habrá llevado su atención de forma selectiva a un foco mucho más concreto.

Otros aspectos son también característicos en el aprendizaje de las personas con síndrome de Down, como es proporcionarles la base y las pautas adecuadas de la interacción social.

Mediante el kit de voz se ofrece un feedback visual potente en función de los sonidos que se emiten a un micrófono.
Mediante el kit de voz se
ofrece un feedback visual potente en función de los
sonidos que se emiten a un micrófono.

Las salas de estimulación multisensorial son espacios ideales para el fomento de esta interacción y la estimulación de la comunicación.

La intervención basada en estímulos sensoriales hace que este espacio sea comprensible, seguro y que recurra a capacidades básicas, lo que permite elaborar respuestas a cada usuario.

Esta base para la comunicación, ayudada por la interacción con un terapeuta y por dispositivos que nos permiten controlar la sala, hace que se convierta en un sitio privilegiado para vivencias positivas que consoliden la relación, fomenten la intención comunicativa y generen vínculos y conductas de contacto.

Es frecuente que aparezca un retraso en la expresión verbal y que tiendan a apoyarse en signos de bimodal y gestos. No todas las personas con síndrome de Down van a alcanzar el mismo nivel de lenguaje, comunicación y habla porque va a depender de muchos factores (procesamiento auditivo, estructura orofacial…).

La sala SHX puede ser una herramienta que nos ayude a potenciar la comunicación tanto verbal como no verbal, por ejemplo, mediante el kit de voz, que ofrece un feedback visual potente (la iluminación de la sala) en función de los sonidos que emitimos a un micrófono.

Además, la sala SHX es un lugar privilegiado para la iniciación en el uso de un sistema alternativo o aumentativo de comunicación, empezando a asociar pictogramas a estímulos potentes y actividades, explorando formas de acceso, introduciendo nuevo vocabulario poco a poco, etc.

Se ha evidenciado la preferencia de las personas con síndrome de Down por las presentaciones vivas y animadas, siendo también característica una mejor competencia en memoria visual que verbal. Los estímulos visuales complementan la información auditiva. Cuanto más se potencien los canales visuales mayor será la respuesta.

Conocer estos aspectos y disponer de un sistema como el SHX, nos permite generar actividades con contenidos en los que destaquen los estímulos visuales y vincularlos también a otros estímulos asociados, de forma que la información llegue por distintas vías, predominando su preferencia.

La sala multisensorial es, además, la puerta de entrada para estimular capacidades cognitivas y aprendizajes con contenidos elaborados.
La sala multisensorial es, además, la puerta de entrada para estimular capacidades cognitivas y aprendizajes con contenidos elaborados, y trabajar emociones y conducta.

Usar proyecciones animadas que pueden acompañarse de una iluminación general, de la fibra óptica, del tubo, de distintos efectos visuales o usando una luz ultravioleta, nos sirve de puerta de entrada para estimular capacidades cognitivas y aprendizajes con contenidos elaborados, capacidades psicomotrices, manipulativas y funcionales, capacidades relacionales, emociones y conducta.

Por último, destacar la importancia de estimular su interés y su curiosidad para favorecer su capacidad de respuesta e ir fomentando la iniciativa, aspectos que suelen aparecer enlentecidos.

Conocer sus preferencias sensoriales y disponer de un sala como herramienta, nos ayudará a favorecer su motivación y poner en práctica habilidades como la atención conjunta, la exploración manual o la adaptación a situaciones nuevas, donde pueden presentarse más dificultades.

De esta manera, las salas SHX como herramienta, nos ayudarán a aprovechar todo su potencial para abordar aquellos aspectos más deficitarios.

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