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Mi hijo/a tiene un compañero con discapacidad, ¿buena o mala noticia?

  • 12 febrero, 2019
  • BJ Adaptaciones

Niña haciendo deberes

Permitidme antes de abordar el tema hacer una valoración personal: reconozco que no soy la persona más objetiva para escribir este artículo. Mi hermano vivió con esclerosis múltiple; en mi entorno más cercano hay un caso de Parkinson; en casa, de cinco que somos, cuatro necesitamos gafas; y por si fuera poco, llevo prácticamente toda mi vida profesional trabajando para personas con discapacidad. Seguramente por ello, la primera vez que oí que en una escuela algunos padres se habían quejado de que hubiera un compañero con discapacidad en el aula no me lo podía creer. Literalmente; creí que se trataba de un error. Entonces me di cuenta de dos cosas: de que nunca puedes esperar que los demás vean las cosas desde tu misma perspectiva, y de que quizás, éste no sea más que un problema de miedo a lo desconocido.

Y ahora, apelando más a la razón que a las emociones, explicaré porqué desde BJ apoyamos la inclusión dividiendo mis argumentos en tres partes:

… Pensando en el desarrollo integral de tu hij@

Gracias al hecho de tener un compañero con discapacidad, tu hijo/a podrá aprender que las personas somos diversas, que ha tenido mucha suerte y que está bien ser agradecido/a. Podrá darse cuenta de que las personas que tienen algunas dificultades evidentes, también tienen virtudes muy auténticas y que, simplemente, tal vez se tarda sólo un poco más en descubrirlas. Podrá aprender a desarrollar su paciencia y a ser amable, a aportar lo mejor de sí mismo, a ser tolerante y colaborativo/a.

No tendrá que esperar a ser adulto/a para encontrarse con la discapacidad, tendrá menos prejuicios y menos tendencia a la discriminación, y estará mejor preparado/a si un día la discapacidad llama a su puerta o a la de su entorno.

Podrá aprender a valorar a las personas por lo que son y no por lo que pueden hacer, será más tolerante con sus propias dificultades y descubrirá la importancia de la empatía.

A nivel personal, estará dotado de más herramientas y un mayor nivel de conciencia, que le permitirá dar el grado de importancia justa a cada circunstancia y relativizar los problemas.

Personas juntando las manos

… Pensando en el aprendizaje curricular de tu hijo/a

Tener un compañero con discapacidad hará que se implementen estrategias de enseñanza más avanzadas en el aula, que facilitarán el aprendizaje del currículum. Los educadores se enfrentarán a nuevos retos a los que dar respuestas creativas utilizando más vías sensoriales y nuevas metodologías para el aprendizaje, adquiriendo habilidades y competencias personales que de otro modo no suelen tratarse con tanto énfasis y que son requeridas en cualquier puesto de trabajo y cruciales para vivir en sociedad: autonomía, trabajo en equipo, comunicación, resolución de problemas, flexibilidad, desarrollo emocional, etc.

Sea cual sea su posible futuro oficio saldrá beneficiado: si tu hijo/a acaba siendo ingeniero/a, diseñará equipos más fáciles de utilizar; si acaba siendo abogado/a sabrá en qué consiste defender derechos; si acaba siendo médico, sabrá ver el lado humano de los pacientes; si es artista, sabrá mucho más de emociones; si es arquitecto/a, estará mejor preparado/a para hacer edificios públicos; si se dedica a la comunicación, habrá aprendido que todos los sentidos son importantes; si quiere ser astronauta, deportista o bombero/a, sabrá en qué consiste eso de superarse.

… Pensando en primera persona del plural

Tener un hijo con discapacidad no es algo que podamos elegir. Es un sorteo. ¿Por qué le toca a algunos y por qué no a otros? No se sabe. Por otra parte, ¿podemos estar 100% seguros de que ya no nos puede tocar? A aquellos que de repente se encuentran teniendo que acoger, amar o relacionarse con ese ‘invitado imprevisto’, como le llamaba mi hermano, les debemos todo nuestro cariño y todo nuestro apoyo. Ellos también quieren y merecen lo mejor para su hijo/a y tienen muchas batallas que luchar. No les hagamos sumar la pelea por nuestra intolerancia.

Como sociedad tenemos que dar una respuesta a esta realidad innegable, y la de la inclusión parece ser la que tiene más ventajas para todos. Alguien dijo una vez ‘Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina en grupo’. Juntos, podemos llegar más lejos.

 

Borja, padre de tres hijas con compañeros de escuela diversos.

Contento de estrenar el apartado Inclusión de nuestro blog.

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