Debo ser locomotora y no vagón…

Joaquín Romero, fundador de BJ Adaptaciones.

Joaquin RomeroEn el mes de abril cumpliré 47 años y llevo ya 25 años enfermo de esclerosis múltiple.

En diversas ocasiones he comentado con mis amigos y conocidos que la discapacidad está en los espacios y no en las personas.

Existen distintos modos de desplazarse y por esta razón son los espacios quienes deben adaptarse a las personas.

Desde el día que me diagnosticaron la esclerosis múltiple, siempre he tenido la voluntad de aumentar mi autonomía y mejorar mi calidad de vida.

Recuerdo hace 14 años, cuando tuve que adaptar mi casa con mi hermano Borja, hubo un conflicto a mi alrededor. Por una parte estaban los que apoyaban mi inquietud de adelantarme a la evolución de mi enfermedad (sabiendo que los médicos no me podían curar) y por la otra los que preferían esperar hasta el límite de mis posibilidades.

Entiendo que en ambos casos querían lo mejor para mí, pero tuve que tomar la decisión de enfrentarme a la evidencia de que la esclerosis múltiple seguía avanzando.

Es indudable que eso tendría un coste, pero desde el primer momento tuve en cuenta que mi dolencia se trataba de una maratón y no de una carrera de velocidad, por lo que debía prepararme para seguir adelante.

Debo ser locomotora y no vagón.
Foto: © José Javier – https://www.flickr.com/photos/eljoja

Fue en ese momento cuando me di cuenta que debía ser locomotora y no vagón.

Con esto quiero decir que una buena manera de sobrellevar una enfermedad es adelantarse a la misma, por ejemplo con ayuda de la tecnología de apoyo.

Hubo dos factores determinantes para la adaptación de mi vivienda:

  1. El coste asistencial siempre es incomparablemente superior al coste de las ayudas para la autonomía.
    • Me quedo muy tranquilo al comprobar que fui capaz de prolongar mi autonomía durante 8 años, sin necesidad de depender de ninguna persona.
    • Ahora mis cuidadores utilizan la tecnología de apoyo, evitando sobre esfuerzos o posibles caídas, lo que revierte en beneficio de todos.
  2. Hay que tener muy en cuenta el desgaste psicológico de la persona afectada y de su familia. Las obras para la autonomía que realicé, disminuyeron de forma significativa esta carga.

Una actitud proactiva y un espíritu de lucha ayudan a tener en cuenta los requisitos previos de una adaptación.

En la medida que una persona sea capaz de ahondar en todo lo que he comentado, podrá acometer una obra totalmente accesible sin riesgo a equivocarse.

El siguiente vídeo me ha recordado algo que siempre he tenido claro: “No avanzar es retroceder” tanto en mi vida personal como en la evolución de mi enfermedad.

I’m Little… But I’m a Great Winner

Si quieres más información o asesoramiento sobre adaptación del hogar o tecnología de apoyo, ponte en contacto con nosotros.

 

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