Joaquín Romero quiso ser locomotora y no vagón

Joaquín Romero, Fundador de BJ Adaptaciones

En el mes de abril de 2015 Joaquín cumplía 47 años y llevaba ya 25 años enfermo de esclerosis múltiple. En diversas ocasiones había comentado con sus amigos y conocidos que la discapacidad está en los espacios y no en las personas.

Existen distintos modos de desplazarse y por esta razón son los espacios quienes deben adaptarse a las personas.

Desde el día que le diagnosticaron la esclerosis múltiple, siempre tuvo la voluntad de aumentar su autonomía y mejorar su calidad de vida. Siempre hay quien apoya la inquietud de adelantarse a la evolución de la enfermedad (sabiendo que los médicos no pueden curarlo todo) y los que preferían esperar hasta el límite de sus posibilidades.

Entendemos que, en ambos casos, se busca lo mejor para cada persona, pero Joaquín tuvo que tomar la decisión de enfrentarse a la evidencia de que la esclerosis múltiple seguía avanzando.

Es indudable que eso tendría un coste, pero desde el primer momento tuvo en cuenta que su dolencia se trataba de una maratón y no de una carrera de velocidad, por lo que debía prepararse para seguir adelante.

Debo ser locomotora y no vagón
Foto: © José Javier – https://www.flickr.com/photos/eljoja

Fue en ese momento cuando se dió cuenta que debía ser locomotora y no vagón. Con esto quiso decir a todo el mundo que una buena manera de sobrellevar una enfermedad es adelantarse a la misma, por ejemplo con ayuda de la tecnología de apoyo.

Hubo dos factores determinantes para la adaptación de su vivienda:

  1. El coste asistencial siempre es incomparablemente superior al coste de las ayudas para la autonomía.
    • Fue capaz de prolongar su autonomía durante 8 años, sin necesidad de depender de ninguna persona.
    • Sus cuidadores utilizaban la tecnología de apoyo, evitando sobre esfuerzos o posibles caídas, lo que revierte en beneficio de todos.
  2. Hay que tener muy en cuenta el desgaste psicológico de la persona afectada y de su familia. Las obras para la autonomía que realizó, disminuyeron de forma significativa esta carga.

Una actitud proactiva y un espíritu de lucha ayudan a tener en cuenta los requisitos previos de una adaptación.

En la medida que una persona sea capaz de ahondar en todo lo que hemos comentado, podrá acometer una obra totalmente accesible sin riesgo a equivocarse.

El siguiente vídeo nos recuerda algo que siempre hemos tenido claro: “No avanzar es retroceder” tanto en la vida personal como en la evolución de la enfermedad.

I’m Little… But I’m a Great Winner

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